Diamantes de laboratorio

Un diamante de laboratorio es una piedra de carbono puro con la misma estructura cristalina, composición química y propiedades ópticas y físicas que un diamante natural, ya que se produce mediante tecnología avanzada que reproduce el proceso geológico de la tierra pero en un entorno controlado. A diferencia de las imitaciones (como la circonita o la moissanita), no son réplicas, sino diamantes auténticos a todos los efectos gemológicos.

¿ Qué son realmente los diamantes de laboratorio ?

Los diamantes de laboratorio (también conocidos como diamantes cultivados o sintéticos) son diamantes reales en el sentido más estricto de la palabra. Tienen exactamente la misma composición química, estructura cristalina, y propiedades físicas y ópticas que los diamantes extraídos de la tierra.

¿Cómo se crea un diamante de laboratorio?

Para la creación de un diamante de laboratorio se crean principalmente dos metodos

Método HPHT (High Pressure, High Temperature / Alta Presión y Alta Temperatura)

Este método imita las condiciones geológicas naturales que ocurren a unos 150 kilómetros de profundidad bajo la superficie terrestre. El proceso: Se coloca una pequeña "semilla" de diamante (un fragmento diminuto de diamante puro) en una prensa gigante. Condiciones: La semilla se somete a temperaturas superiores a los 1.400 °C y a presiones descomunales de aproximadamente 60.000 atmósferas. Resultado: Se añade una fuente de carbono puro (como grafito) que, bajo ese calor y presión extremos, se funde y cristaliza alrededor de la semilla, creciendo capa por capa hasta formar un diamante completo en cuestión de pocas semanas.

Método CVD (Chemical Vapor Deposition / Deposición Química de Vapor)

Este método utiliza una tecnología avanzada basada en la física de los gases y plasma, sin necesidad de presiones extremas. El proceso: La semilla de diamante se introduce en una cámara de vacío sellada que se llena con gases ricos en carbono, típicamente metano mezclado con hidrógeno. Condiciones: Se calienta la cámara a unos 800 °C - 1.000 °C y se aplica energía (como microondas) para ionizar el gas, convirtiéndolo en un plasma brillante. Resultado: El plasma rompe las moléculas de gas, liberando el carbono puro. Este carbono llueve lentamente y se acumula sobre la semilla, construyendo el cristal átomo por átomo hasta formar el diamante en unas pocas semanas. Una vez que el diamante bruto (creado por HPHT o CVD) es extraído de la máquina, pasa exactamente por los mismos procesos de corte, talla y pulido que un diamante natural para darle su brillo y forma final antes de ser certificado por laboratorios gemológicos independientes (como GIA o IGI).

¿ Tiene la misma dureza un diamante natural que uno de laboratorio?

Dado que tanto los diamantes de laboratorio como los naturales son carbono puro cristalizado en una estructura cúbica, comparten las mismas propiedades físicas exactas. Aquí te detallamos por qué son idénticos en este aspecto: Escala de Mohs: Ambos obtienen un puntaje perfecto de 10 en la escala de Mohs, lo que significa que solo otro diamante puede rayar a un diamante (sea cual sea su origen). Resistencia y durabilidad: Tienen la misma resistencia al desgaste, al calor y a los arañazos. Son aptos para el uso diario y durarán toda la vida exactamente igual. Conductividad térmica y óptica: Responden de la misma manera a las pruebas de los joyeros (como los selectores de diamantes) porque conducen el calor y la luz de forma idéntica. En resumen, la naturaleza y la tecnología logran crear exactamente el mismo material cristalino, por lo que no hay ninguna diferencia en su dureza o durabilidad.

Mitos vs Realidades

  • ¿Son circonitas cúbicas o cristal? No. Las circonitas y el moissanite son imitaciones con una química completamente distinta. El diamante de laboratorio es carbono puro cristalizado, exactamente igual que uno natural.

  • ¿Se pueden distinguir a simple vista? No. Incluso bajo una lupa de 10 aumentos, un gemólogo experto no puede diferenciarlos, ya que tienen las mismas inclusiones y defectos naturales en ocasiones. Se necesitan máquinas spectrógrafas de alta tecnología en laboratorios gemológicos para detectar si fueron creados en laboratorio.

  • ¿Tienen valor de reventa? Al igual que los diamantes comerciales tradicionales, su valor de reventa suele ser bajo en comparación con el precio de compra original, aunque su precio inicial de adquisición es significativamente más económico (a menudo entre un 30% y un 70% más baratos que los naturales).Ventajas principales

  • Sostenibilidad y Ética: No requieren la explotación minera intensiva ni están asociados a los llamados «diamantes de conflicto».

  • Precio: Ofrecen un mayor tamaño y mejor calidad (en cuanto a color y pureza) por un presupuesto menor.

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